En los últimos años, hemos visto a distintas celebridades lanzar marcas de ropa, maquillaje o peinado y, realmente son pocas personas quienes han logrado sostenerlo con éxito. Normalmente, nacen como un intento de extensión de la marca personal del artista, aunque muchas veces ni siquiera la tienen bien definida, sumándole que a veces la calidad […]
En los últimos años, hemos visto a distintas celebridades lanzar marcas de ropa, maquillaje o peinado y, realmente son pocas personas quienes han logrado sostenerlo con éxito.
Normalmente, nacen como un intento de extensión de la marca personal del artista, aunque muchas veces ni siquiera la tienen bien definida, sumándole que a veces la calidad no es la mejor, los precios son elevados, entre otros factores que han causado que se les tenga “poca fe”.
Pero, en el caso de Alejandro Fernández, pasa todo lo contrario. Es una persona que, desde que lo conocemos, ha sabido muy bien quien es, no sólo por sus orígenes, sino por cómo se ha construido a sí mismo en esencia y en visión.
ARRRE nació como la merch de sus conciertos y así se veía hasta ayer, tshirts con gráficos divertidos e inspirados en la ranchería con toques contemporáneos que tanto lo caracterizan, implementando pop ups bastante en tema en tonos cafés, rojos y naranjas que entonaban bien pero hasta ahí, era merch bonita que querías comprar de recuerdo.
Hoy, eso cambió y ARRRE se consolidó como una marca interesante, con ese aire que no pertenece a una generación en específico, sino que, como la música de Alejandro, ha pasado a ser algo “universal” que Karla Laveaga, directora creativa, supo leer y comunicar perfectamente con looks charros inspirados en el streetwear actual con una personalidad fuerte y segura de quien es y, muy importante, que representa culturalmente, que en este caso es la música regional y la herencia tapatía.
“Hijo del Rey” es el nombre de la colección y no necesita explicación, así como realmente Alejandro no necesita introducción porque, lo sigamos o no, ha formado parte de la conversación musical desde hace ya algo de tiempo y simplemente hoy llega a contárselo a un nuevo público en otro lenguaje y en búsqueda de reinvención sin dejar atrás lo que es, creando un nuevo universo en lo que conocemos de él, que me causa mucha curiosidad por cómo lo irán construyendo, ya que fue un muy buen arranque.