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Tapatía: Alfredo Martínez y la carta de amor a su tierra.

Por Elisa Cardeña

Volver a casa después de mucho tiempo puede traer consigo varias emociones: alegría, tristeza, una mezcla de ambos, pero para Alfredo Martínez, trajo una oportunidad de crear algo increíble. Después de un buen tiempo, regresa a tierras tapatías, o sea, su natal Guadalajara para su show en Fashion Week México y tomó como inspiración a […]

Volver a casa después de mucho tiempo puede traer consigo varias emociones: alegría, tristeza, una mezcla de ambos, pero para Alfredo Martínez, trajo una oportunidad de crear algo increíble. Después de un buen tiempo, regresa a tierras tapatías, o sea, su natal Guadalajara para su show en Fashion Week México y tomó como inspiración a uno de los trajes más reconocidos en el país y en el mundo: el de mariachi.

Es un reto enorme compartir tu visión de algo tan icónico como este look, que no solo es un símbolo de Jalisco, sino uno de los más importantes en la cultura nacional, entonces aquí fue donde Alfredo decidió plasmar su esencia. 

Mezclando la sensualidad, elegancia y transparencias que tanto caracterizan a este diseñador, pudimos ver una serie de looks impactantes que dejaron al público boquiabierto: la inspiración era obvia, pero la realización fue algo completamente inesperado. 

Se pudieron ver sacos de encajes con brillo, faldas largas pesadas, cinturas acentuadas por las camisas, escotes en la espalda y moños enormes, así como por una paleta compuesta por 3 tonalidades; rojo, blanco y negro; esta colección representa la identidad cultural vista desde la moda contemporánea, algo muy interesante porque es una forma de mantener las tradiciones pero adaptarlas a las ideas y gustos de la sociedad moderna.

Presenta las memorias de Alfredo como un niño tapatío, pero las transforma en algo colectivo, con lo que muchos se pueden identificar y abrazar sus orígenes sin dejar atrás a quienes son ahora.

“Tapatía” es una colección fascinante, ya que tiene una atención muy particular en cada detalle, incluyendo símbolos representativos del traje original que se sienten como un homenaje y no como una caricatura de algo ya existente, algo complicado que se ejecutó a la perfección que sí, se siente íntimo pero fuerte por toda la historia que cuenta y todos quienes hicieron que este momento fuera posible.