Fundado en 2018 por Brittany Maton, NIN Studio comenzó como un proyecto artístico independiente y evolucionó hasta convertirse en un estudio de moda conectado entre Ciudad de México y Australia. Su propuesta parte de una pregunta fundamental: en lugar de pedirle al cuerpo adaptarse a la ropa, ¿cómo puede la ropa adaptarse a quien la lleva? De ahí surge un lenguaje de prendas lúdicas, versátiles y transformables.
La firma trabaja desde una aproximación artesanal y de bajo desperdicio, desarrollando muestras a mano y produciendo en colaboración con pequeños negocios de su comunidad. Sus materiales se obtienen y sus prendas se producen principalmente alrededor de Ciudad de México, mientras que el plisado, la transformación de superficies y la exploración de la forma se convierten en elementos centrales de su identidad.